• Ayuda a disminuir granitos e imperfecciones.
  • Controla el exceso de oleosidad.
  • Reduce visualmente los poros.
  • Calma la piel sensible o irritada.
  • Disminuye el enrojecimiento.
  • Refuerza la barrera cutánea.
  • Mantiene la hidratación sin sensación pesada.
  • Mejora la textura de la piel.
  • Favorece un tono más uniforme.
  • Se absorbe rápidamente y no deja sensación pegajosa.

Paso 3: Sérum.

Momento de uso: Mañana y noche.

  • Uso externo únicamente.
  • Evitar el contacto directo con los ojos.
  • Suspender el uso si aparece irritación persistente.
  • Conservar en un lugar fresco y seco, protegido de la luz solar directa.
  • Durante el día complementar la rutina con protector solar SPF50+ para proteger la piel y prevenir nuevas marcas.